Qué aprenderás en esta clase
Ejercicios 5 y 6 Resueltos en vídeo abajo. Del curso Curso Operaciones con Fracciones, resuelta paso a paso.
Qué cubre esta clase
Esta clase resuelve los ejercicios 5 y 6 del repartido, que son multiplicaciones de fracciones. Es la operación más directa de todas, porque no hace falta buscar un denominador común: se multiplica numerador por numerador y denominador por denominador. La regla general es .
Ejercicio 5: tres séptimos por dos quintos
Se multiplican los numeradores, , y los denominadores, . El resultado es , que no se puede simplificar porque 6 y 35 no comparten divisores.
Ejercicio 6: tres cuartos por cuatro séptimos
Por el camino largo, el producto es . Los dos números son pares, así que se simplifica dividiendo entre 2 y queda . Se puede simplificar otra vez entre 2 y el resultado es .
El camino corto: simplificar antes de multiplicar
En este ejercicio aparece un 4 en el denominador de la primera fracción y otro 4 en el numerador de la segunda. Al estar uno arriba y otro abajo, se pueden simplificar entre sí antes de multiplicar, y la cuenta queda . Se llega al mismo resultado con menos pasos y con números más chicos, lo cual reduce los errores de cálculo.
Cuándo conviene cada camino
Simplificar antes de multiplicar es ideal cuando los números son grandes, porque evita trabajar con productos enormes. Pero hay que estar seguro de lo que se hace: solo se puede simplificar un numerador con un denominador, aunque estén en fracciones distintas, nunca dos numeradores entre sí ni dos denominadores entre sí. Si hay dudas, el camino largo siempre es válido, siempre que se simplifique al final.
Para comprobar
Multiplicar dos fracciones menores que 1 siempre da un número más chico que cada una. Por eso es menor que y que . Si tu resultado fuera mayor que alguno de los factores, hay un error. Después de mirar el video, resolvé las dos multiplicaciones sin ayuda y comprobá con este criterio.
Para repasar
Los ejercicios 5 y 6 enseñan que multiplicar fracciones es más simple que sumarlas, porque no se necesita denominador común. Antes de multiplicar, mirá si algún numerador y algún denominador, de fracciones distintas, comparten un factor: simplificar primero te ahorra una cuenta larga. Y recordá la última verificación: el producto de dos fracciones propias tiene que ser menor que ambas.
